Hoy estoy complicada e introvertida…
Lunes, 06-04-2007, 12:43:36 pm

(pero igual escribo...)
El ser humano es un ser raro, sí definitivamente somos raros. Pero más raro todavía son las relaciones que tenemos, los hilos que nos unen a otras personas. Hilos que nos hacen transitar más o menos erguidos por la vida (conste que nada que ver tiene esto con la altura a la que lleguemos en estado erguido, sino hacer mínima la curvatura de nuestra espalda más bien… ) como si nos tratásemos de marionetas manejadas vaya a saber por quién.
Hilos de los que a veces tiramos, tratando de cambiar esto o aquello… con o sin resultados, como si se tratase de las riendas de un caballo que a veces, con un poco de suerte las menos, se nos desboca.
Hilitos que enredamos con los de otras personas, a veces a propósito, a veces a regañadientes, de casualidad o planificadamente, por una o mil razones. (Saldrá de ahí la frase “anda enredado/a con…”, ¿se habrá enredado queriendo o lo habrán enredado?..., pero eso son otros temas).
Algunos hilos se cruzan francamente y otros se tejen en una telaraña extraña de mentiras. Algunas que ni sus dueños llegan a creerse. Relaciones complejas que se fueron tramando sin pensarlo, casi al azar, como si nos jugáramos el rumbo de la vida en una mesa de ruleta, a veces con certeza de decidir nuestro camino, a veces como si nos llevara la marea… Diferentes formas de optar y aceptar o mitigar algunas pérdidas. Miedos y falta de decisiones.
Lo normal que se torna la rareza en que vivimos, la rareza que aceptamos, la maraña de hilos que se sobreentienden , que se aceptan porque sí. Esas relaciones de las que todos saben y sin embargo nadie ve, o todos se hacen los que no ven.
Es que los hilos que nos unen sean finitos o muy gruesos son sutilmente imperceptibles para el ojo que no quiere ver, y como en un nudo de esos difíciles, cuanto más se tira más se aprieta y es más difícil desenredar. Convendría más de una vez que la mente y el corazón unidos buscaran el cabito, ya sea el principio o fin, para desenmarañar la cosa y si hay que optar yo voto que elija el corazón, siguiendo el instinto, aunque la propuesta no sea tan atractiva.
Las posibilidades, las elecciones, las elucubraciones, en fin. Mundo raro si los hay…
El día que se logre fabricar un lector de pensamientos el ser humano está frito, válgame dios estamos todos fritos!!!. Tal vez porque somos seres sociales es que la frutilla de la torta de la humanidad se esconda ahí, en ese misterio entramadamente raro y difícil que nos define como somos en relación a los demás y a nosotros mismos.