Esto lo escribí hace mucho, cuando era diferente, pero hoy lo volví a leer y me pareció que aún mantenía la vigencia, la vigencia de los cambios que nos transforman y nos van moldeando como lo que somos, esa combinación única de defectos y virtudes, de debilidades y fortalezas, una versión que nos hace diferentes a cualquier otro ser humano a pesar de que nuestras semejanzas a la masa "humanil" sean mayores de lo que a veces nos gustaría, porque convengamos que como raza ocupamos el primer puesto si se trata de encontrar un bicho raro en este mundo.
Somos diferentes personas a lo largo de nuestra vida. Los hechos, las decisiones, las experiencias, las esperanzas, las alegrías y tristezas, los golpes, caídas, sueños, miedos, las formas de afrontar las horas, los días…
Somos cada día esa grandísima suma de variables, hoy diferentes que ayer.
Mejores o peores, dependiendo para quién, dependiendo en qué momento…
Cambiamos, nos adaptamos al cambio y volvemos a cambiar.
Hoy diferentes que ayer.
Hoy la persona que somos… simplemente yo.
Mañana diferentes… y simplemente otro yo, otra vez.