LA COMUNICACION DE LA VERDAD
Miércoles, 03-12-2008, 8:11:43 pm
El periodista y la selección de lo que debe informar pasa por varios procesos donde asume la parte más delicada y difícil en esa misión para ser portador de un mensaje que transmita elementos desconocidos, incluso de aquellos aspectos más conocidos, donde a menudo existen componentes ocultos e invisibles por su propia naturaleza.
Mientras los medios de comunicación aportan la realidad social e inciden en lo que los públicos conocen, el periodismo de investigación colabora en esa tarea aportando argumentos, diferentes puntos de vistas que amplían el espectro de los acontecimientos noticiosos.
Como en ocasiones hemos vistos mezclar géneros periodísticos, o mejor, confundir un género con otro, se hace necesario aclarar que la noticia que traslada un hecho puede ser el punto de partida de una investigación. Esta buscará lo que no es tan evidente, debe descubrir aquellos detalles que en ocasiones se resisten ser revelados pero que constituyen lo fundamental para esclarecer, descubrir, mostrar aspectos que se necesitan para entender la magnitud de algunos problemas complejos que tanto se requieren para tener los argumentos y, armar a la sociedad interesada, de la información argumentada, esclarecedora y contundente.
La publicación de una investigación periodística es un acontecimiento en sí misma y normalmente introduce, agrega o revive un tema en la agenda del medio. De esta manera, se enriquece el debate público, agregándole los argumentos.
En las complejas situaciones actuales donde la batalla ideológica y las diferentes manifestaciones que se expresan a través de conductas sociales que denotan la asimilación de valores ajenos, es precisamente en el periodismo de investigación donde se produce una comunicación social de mayor racionalidad y calidad.
El trabajo periodístico exige una ejecución reflexiva y argumentada para poder dar respuesta a los reclamos de llenar ese vacío que puede presentarse, en algunos casos, cuando no se investiga.
El ejercicio de revelar algo que interesa profundamente y que hasta entonces ignoraba, es el mayor servicio que se puede prestar a sus públicos. Esta práctica periodística supone un mayor esfuerzo, una mayor preparación y lógicamente un nivel de discriminación de lo irrelevante.
Y precisamente, a través de una mayor calidad y racionalidad en la comunicación, las revelaciones de los periodistas de investigación no hacen más que enriquecer el debate.