Me puse a leer noticias de Cuba y esta me llama la atención:
“La Habana, 3 mar (PL) La población cubana disminuyó en 2007 en mil 889 personas, tendencia repetida por segundo año consecutivo a pesar del discreto aumento en la tasa de nacimientos, informó hoy la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).”
No sólo disminuye la cantidad de cubanos que habitamos la isla sino que además nos estamos poniendo viejos.
Las cifran dicen que en esta islita larga y estrecha vivimos 11 millones 237 mil 154, cifra menor que la registrada anteriormente.
Desde hace mucho tiempo las familias numerosas prácticamente han desaparecido. Aquello de familias con 5 ó 6 hijos ya es casi excepción. Hasta casi excepción es tener 3 hijos. Por lo general las parejas tienen uno o dos niños y ya . Bueno, esta información no la confirma ningún censo u oficina especializada pero es lo que he apreciado en la familia, entre los amigos, en el barrio. Supongo además que también la emigración tenga que ver pero no encuentro ninguna cifra al respecto.
El cable de Prensa Latina señala al respecto que “Aunque el número de nacimientos creció en relación con 2006, la combinación de los fallecimientos con el total de migrantes inclinó la balanza hacia la disminución” y asegura que, la tendencia al envejecimiento poblacional se mantuvo al aumento al reportarse que el 16,2 por ciento –de 15,9 el pasado año- de los cubanos cuenta con más de 60 años de edad.
Además de que en Cuba el índice de esperanza de vida es alto, influye también en el envejecimiento de la población la emigración de los jóvenes. Ellos son los que se casan _ los jóvenes, digo_ y tienen hijos. O no se casan pero igual se reproducen . Sin embargo a nivel de cuadra vemos que muchos se van de la isla y tiene a sus hijos en otros países. Los que se quedan aquí piensan dos veces tener hijos por muchas razones entre las fundamentales supongo está el no querer enfrentar esa responsabilidad o querer enfrentarla pero entonces hay que pensar en el problema de la vivienda y la economía domestica, o el tener que convivir con más de una generación familiar.